Cuento de terror por Erika GC En un parque de la ciudad de México, los niños acostumbraban ir a divertirse en los juegos a todas horas. Cerca de ahí vivían dos amiguitas que siempre iban a sentarse en los columpios, Itzel y Marisela. Como sus casas estaban justo frente al parque, sus familias las dejaban salir a veces por la noche, sobre todo si no tenían que ir a la escuela al día siguiente. Así, las dos chiquillas crecieron juntas y lo que más les gustaba era jugar de noche a balancearse, pues no había otros niños que se acercaran para reclamarles que les dejaran un lugar. En una de aquellas ocasiones, estaban las dos riendo en sus respectivos columpios. Ya el sol se había puesto y estaba muy oscuro. En el lugar solo se escuchaban sus risas y el ir y venir de los avejentados juegos. Todos los demás chicos se habían marchado. —Oye Itzel, mira… —Marisela señaló a un columpio cercano y vieron que había otra niña de espaldas a ellas, balancéandose lentamente. No la había...